Operamos cobranza conversacional por WhatsApp sobre la API oficial de Meta. La pregunta que más nos hacen no es cómo suena el agente: es qué le impide escribir un domingo. La respuesta corta es que no es el prompt.

La Ley 2300 de 2023 fija cuatro cosas: horario, frecuencia, canal y destinatario. Las cuatro son condiciones deterministas, y ninguna se le pregunta a un modelo de lenguaje.

Lo que la ley fija es un horario, no un tono

El artículo 3 es literal: el contacto va «de lunes a viernes y de 7:00 am a 7:00 pm, y sábados de 8:00 am a 3:00 pm, excluyendo cualquier tipo de contacto con el consumidor los domingos y días festivos». El mismo artículo cierra la frecuencia: nada de varios canales dentro de una misma semana, ni más de una vez el mismo día.

No hay margen de interpretación en ninguna de esas cifras. El calendario de festivos de Colombia es un dato que se consulta, no un criterio que se pondera.

Un modelo no sabe qué día es, y no debería decidirlo

Un modelo de lenguaje no tiene reloj ni calendario; y aunque se los pases en el contexto, lo que hace con ellos es probabilístico. Escribir el horario en las instrucciones convierte una obligación legal en una sugerencia bien redactada.

Por eso la comprobación no vive donde se redacta el mensaje sino donde se envía: si la hora no cumple, el mensaje no sale. Y la denegación se le escribe al agente como instrucción, no como código de error, para que no reintente por otra herramienta. Es el mismo patrón que usamos con el dinero en los presupuestos con corte automático: la política se cumple sola porque está en el camino del envío.

A quién se le escribe tampoco sale de la conversación

El artículo 2 admite «sólo» los canales que el consumidor autorice. El artículo 4 va más lejos: en ningún caso se contacta a las referencias personales, y al avalista, codeudor o deudor solidario se le contacta en la misma condición que al deudor.

Eso es una consulta contra el registro del cliente, no una deducción del chat. El agente recibe la lista de destinos permitidos ya resuelta. Un dato que aparece dentro de una conversación no es una autorización. El artículo 5, además, encarga al MinTIC y a la Comisión de Regulación de Comunicaciones montar el registro de números excluidos.

La sanción es de quien opera

El artículo 9 dice quién cobra el incumplimiento: la Superintendencia Financiera y la Superintendencia de Industria y Comercio. El proveedor del modelo no aparece en esa frase.

Por eso un agente que escribe a consumidores necesita el mismo plano de control que uno que escribe código: dueño humano, permisos acotados y registro de qué salió, a quién y a qué hora. Lo que ya opera hoy sobre WhatsApp está en nuestros casos y en los agentes por oficio.

La Ley 2300 no es el único texto que le habla a un agente colombiano: si alguna de sus respuestas termina usándose en Europa, hay una regla europea que obliga a avisar que se habla con una IA y que se activa por dónde aterriza la salida, no por dónde está la empresa.

¿Vas a cobrar por WhatsApp con un agente? Hablemos.